sábado, 16 de febrero de 2019

Fauna de oficina: Chepibe

Chepibe
Chepibe
Para la mayoría de las personas, la rutina laboral es un castigo, apenas compensado por el magro sueldo que a fin de mes les permite pagar parte de sus deudas.

Para mí, en cambio, es un mundo nuevo por descubrir. Discúlpenme, es que nunca tuve un trabajo “en serio”; hasta ahora solo había tenido trabajos ocasionales, sin horarios, ni rutina, ni jefes.

Pero sí, es probable que, con el tiempo, me termine hartando de la rutina; como todo el mundo. Me imagino que hacer todos los días los mismos viajes de ida y de vuelta, ver a la misma gente, hacer las mismas tareas, hablar las mismas cosas… puede volverse insoportable. Además del hecho de volver a casa cansada, para pasar apenas un rato con mi hija, deseando que se duerma para poder dormir yo también.


Pero por ahora, al menos, disfruto descubriendo los misterios de este rutinario mundo del trabajo de lunes a viernes y de jornada completa.

Lo que más disfruto es analizar a los personajes con quienes interactúo a diario. Son personajes complejos, cada uno con facetas que los hacen interesantes.

Chapulín Colorado
Chapulín Colorado
Voy a tratar de ir describiéndolos a todos (al menos hasta que me echen o reununcie). Y voy a empezar por mi personaje favorito por el momento. Como no quiero usar los nombres reales, a este lo voy a llamar simplemente Chepibe.

Chepibe es una especie de superhéroe. Pero no como Superman, con músculos de acero y poderes sobrenaturales. Más bien como el Chapulín Colorado: es un superhéroe de muy bajo perfil, sin facha, y sin ningún otro poder más que una voluntad a toda prueba.

Perdón, sí tiene un superpoder: la viveza. Chepibe es un tipo inteligente, despierto, pillo, rápido. Y lo más importante: buena onda.


martes, 11 de diciembre de 2018

Mi nueva vida como mamá soltera

Mi nueva vida como mamá soltera
Este es uno de los poquísimos momentos en que Pancha duerme y yo no estoy destruida del todo (para los que no conocen mi historia, Pancha es mi hija de casi cinco meses). Decía que a mi cabeza y a mi cuerpo aún les queda algo de batería, así que puedo darme el lujo de escribir algo. Además, estoy con ánimo para escribir... todo esto es una muy rara coincidencia.

A veces se me da por leer mis “aventuras” de hace casi dos años, cuando recién me había mudado sola y quería vivir la vida loca. Me cuesta creer que esa haya sido yo. Tenía un deseo desenfrenado por experimentar cosas nuevas. Y claro, así me fue.

Hoy soy una persona completamente distinta. Supongo que cosas tales como haber sido víctima de secuestro, haber quedado embarazada sin proponérmelo y haber sobrevivido un intento de suicidio (todo eso en apenas una semana), te cambian un poco la perspectiva.

Antes era fotógrafa. También trabajé de modelo. Podría decirse que ejercí la prostitución (para probar, nomás, y para cumplir una fantasía) y hasta hice las veces de un ama sádica en un trío.

Hice cosas bastante locas. Y ahora soy mamá. Nada más que mamá. Antes me sentía linda. Me gustaba mostrarme y mirarme, y disfrutar de mi cuerpo. Me gustaba recibir elogios por mi belleza. Hoy me veo a mí misma y me parezco horrible. No tengo ningún deseo sexual en absoluto.

No soy feliz. O a veces sí, pero hay ocasiones en que quisiera dar a mi hija en adopción e intentar volver a tener una vida. Lo pienso en serio. Pero después pienso: ¿qué es tener una vida? ¿Antes la tenía y ahora no?

Hace poquito me convencieron de salir a la noche. Con un par de amigas y algún que otro amigo colgado de mis amigas. Fue un desastre.

Desde el primer minuto quería llamar a mi vieja para preguntar por Pancha. Y mis amigas me quitaban el celular. O lo intentaban, hasta que les respondí con furia y me dejaron en paz.

Mamá con bebé en brazosUno de estos colgados se quería hacer el lindo conmigo de una forma muy patética. Me preguntaba cosas de cómo era ser mamá, como si realmente le interesara. Un pendejo, tenía como mínimo cinco años menos que yo. Encima yo me sentía horrible, la ropa me quedaba mal, la música no me gustaba… al final les dije chau a todos sin dar un beso a nadie, me tomé un Uber y me fui a casa. No eran ni las tres de la mañana. Pancha dormía como marmota. La desperté y le di la teta, llorando como una estúpida.

Y así es mi vida ahora. Sin proyectos. Sin casa propia. Sin trabajo. Sólo la tengo a Pancha. Y a mis viejos, claro, que a duras penas me bancan como inquilina.

Se me acabó el recreo. Pancha acaba de despertarse. Quizás si en algún momento vuelven a alinearse los planetas como estaban hace un par de minutos, pueda escribir alguna cosa más. Pero por ahora, tengo que ir a cumplir con mis deberes de mamá.



martes, 19 de junio de 2018

Mi debate personal sobre el aborto

Síndrome post-aborto
Meses antes de que se empezara a tratar el tema en el congreso, tuve que pasar por un debate personal sobre el aborto. Cuando la noticia de mi embarazo se supo en mi entorno familiar, comenzó la discusión.

La gran mayoría (todos menos yo) decían que debía abortar. Y con razones más que justificadas, porque mis perspectivas como futura mamá eran sombrías: sin pareja, sin trabajo, sin casa propia y con una afección mental diagnosticada.

Pero la decisión final fue mía. Decidí NO ABORTAR. Yo lo decidí, y nadie más.

Y así como yo decidí sobre el mío, quiero que cada mujer tenga decisión sobre continuar o no su embarazo.

En los argumentos en contra de la ley escuché muchísimas idioteces. Hubiese querido ir al congreso a mostrar mi panza de siete meses y reclamar nuestros derechos como mujeres, pero tuve que olvidarme de eso, para cuidar de mi salud y de la de Pancha.

Una de las más grandes idioteces que escuché fue que las mujeres van a usar el aborto como anticonceptivo, para poder tener sexo irresponsablemente. Quienes argumentan esta pelotudez (perdón por el lenguaje) no tienen idea de lo que significa para una mujer practicarse un aborto. Se creen que van, se sacan al feto y a seguir garchando.

Una mujer nunca vuelve a ser la misma después de abortar. El recuerdo del embarazo interrumpido y la culpa la acompañan durante toda su vida. Los pensamientos sobre el hijo que decidió no tener la acosan constantemente (esto no lo digo por decir, es lo que sale de una encuesta entre mujeres que abortaron). Además, la mujer que abortó es propensa a caer en cuadros depresivos y quizás pierda su fertilidad.

La ley del aborto va a asegurar que toda mujer que decida interrumpir su embarazo esté informada de las consecuencias, cosa que con los abortos clandestinos claramente no sucede. Y, más importante, que tenga contención después de abortar.

Otra de las pelotudeces que escuché es que, en vez de promover el aborto, se dediquen más recursos a la educación sexual. Todo el mundo sabe que la mayor cantidad de abortos se llevan a cabo en mujeres con altos niveles de educación y pertenecientes a familias con altos ingresos. Cortémosla con la hipocresía, como bien lo dijo Favaloro. Sí, obvio, pongan más plata en educación sexual, pero no sean ingenuos, con eso no van a reducir la cantidad de abortos.

Protesta contra el aborto clandestinoMuchas mujeres tienen en el aborto una posibilidad para evitarle un futuro miserable a un hijo que no desearon. No es egoísmo ni comodidad, es una decisión muy difícil, que se toma para evitar un mal mayor.

Tampoco es una cuestión de ideología política ni de clase social. Me enferma que usen a esta ley y a los debates respectivos como herramientas para ganar crédito político.

En fin, me resistía a enroscarme en discusiones sobre este tema, pero tengo una opinión al respecto y quise darla a conocer. Ahora sí, adelante con el debate.

martes, 1 de mayo de 2018

Abuela del siglo

Panchita, quiero que sepas que vas a tener la mejor abuela del mundo.

Todavía no naciste y ya hizo mucho por vos, y lo sigue haciendo. Con decirte que prácticamente te salvó la vida.

Tu mamá está enferma, Panchita. Los médicos querían internarla en un hospital, y tu abuela dijo terminantemente que no, por que internándose no se iba a curar; pero además, por que si la internaban, ponían en peligro tu vida.

Tu abuela discutió con todo el mundo, y al final logró evitar que internaran a tu mamá. Tu abuela protegió a tu mamá para que se cure. La cuidó muy bien para que nada la afectara. Así logró someter al demonio que tu mamá lleva adentro.

A veces ese demonio se despierta y quiere atacar de nuevo, pero ahí aparece tu super abuela y lo obliga a quedarse tranquilo de nuevo. En algún momento ese demonio se cansará y se irá para siempre. Ojalá eso pase antes de que nazcas.

Tu abuela debería dar clases de cómo ser abuela, y de cómo ser mamá. Para que todas las mamás y abuelas del mundo sean un poco más como ella.

Espero aprender sus lecciones, así puedo cuidarte tan bien como ella lo hace conmigo.

lunes, 30 de abril de 2018

Días de contradicción femenina

Días de contradicción femeninaEstoy en esos días. No, no esos días (¿no les conté que estoy embarazada?). Estoy en otros días femeninos, los días de contradicción femenina.

Estoy triste y bajoneada, pero no quiero que nadie intente animarme. Estoy llorando, pero no toleraría que alguien intente alegrarme.

Me siento sola, pero no quiero estar con nadie, ni que nadie me hable. No quiero consuelo ni ayuda.

Necesito afecto, pero no quiero que nadie me toque, ni que se me acerque. ¿Un abrazo? No, ahora no.

No sé qué hacer, pero odiaría que alguien trate de aconsejarme. No sé si será el clima, o las hormonas del embarazo, o los antojos de Panchita, o qué. Pero me puedo llegar a poner violenta con cualquiera que trate de interpretar o de explicarme lo que me pasa.

Me puse a mirar las ecografías de Panchita, pero ni eso logra sacarme del bajón.

Quisiera encerrarme en un armario oscuro hasta que se me pase este estado de ánimo, o hasta que empiece el trabajo de parto. Lo que ocurra primero.

Mientras tanto, les aconsejo que no se me acerquen. Estos días son peores que los tradicionales días femeninos. ¿Vieron el increíble Hulk? Bueno, así más o menos. Así que mantengan la distancia, por favor.

viernes, 27 de abril de 2018

Surreal - capítulo 2

(si todavía no leíste el capítulo 1, leelo aquí)

sexo virtual - relajación after-sexDicho esto, el hombre tocó otro botón en el vidrio del ascensor y éste se puso otra vez en movimiento. Subió durante unos segundos hasta detenerse en algún piso y abrir sus puertas. Tomados de la mano, Jesy y Logan caminaron por los pasillos del hotel entre los seres artificiales que lo poblaban, ninguno de los cuales parecía advertir que ella iba en ropa interior.

Finalmente llegaron a la puerta de la habitación. Podrían haber continuado la acción en cualquier lugar; nadie se escandalizaría ni los denunciaría por exhibicionismo. Pero ambos preferían un ambiente tradicional, con la intimidad de una habitación, la comodidad de una cama, las luces tenues y la música suave.

Al cruzar la puerta, Jesy se tomó un tiempo para recorrer la habitación con la vista. En ella estaba todo lo que podía imaginarse que habría en la más lujosa suite de hotel. Techo vidriado con vista a las estrellas, enorme balcón con vista al mar, palmeras, muchos y diversos sillones, grandes espejos, una gigantesca cama, y hasta un bar con cientos de botellas con contenido ficticio. Se alegró de haber tomado un energizante antes de sumergirse; eso le daría más tiempo antes de sentir sed.

Se trepó a la cama e instó a Logan a acompañarla.

-¿No querés pasar por el balcón para admirar la vista? -preguntó él.
-Hoy no.

Logan se acercó a la cama desabrochándose la camisa, mientras Jesy se quitaba con lentitud su ropa interior. Podría haberla hecho desaparecer con sólo oprimir un botón oculto en el corpiño, pero prefirió desnudarse de la manera tradicional. Logan siguió sus pasos.

Jesy se obligó a sí misma a disfrutar plenamente de la experiencia, ignorando la parte analítica de su mente; la misma que, en inmersiones anteriores, le había hecho perder el tiempo tratando de encontrar fallas en la simulación del cuerpo de su amante, ya fuera en sus movimientos, en la textura de su piel, o en su temperatura. En esa ocasión, estaba decidida a recorrer el cuerpo de Logan con el único objetivo de disfrutarlo, no de examinarlo.

Pasado el clímax, los amantes recuperaban el aliento, acostados en la gran cama. Con la oreja apoyada en el pecho de Logan, Jesy se relajaba escuchando sus latidos. Sabía que eran simulados, pero el sonido le producía una sensación agradable. La voz del hombre interrumpió el momento de relax.

-Ya debo irme.
-Claro, obtuviste lo que querías y te vas. No me vas a venir con que tenés una reunión en la mañana, ¿no?

Logan rió.

-Es que ya recibí la primer advertencia.
-¿Ah sí? O sea que hace bastante tiempo que te sumergiste. ¿Con cuántas estuviste hoy antes que yo?
-Jesy…
-No seas bobo, te estoy jodiendo.

Se produjo un breve silencio. Jesy no quería levantar su cabeza del pecho de su amante.

-Bueno… comenzó a decir Logan, siendo rápidamente interrumpido.
-¿No te gustaría conocerme?
-Nos conocemos hace mucho.
-Me refiero a conocerme de verdad. Saber cómo soy en realidad.
-Sí, a mí me encantaría. Pero a vos no te gustaría conocerme. Soy viejo, gordo, pelado y feo.

Jesy soltó una carcajada.

-Quiero quedarme a dormir acá. Esto es perfecto.
-Pero en este hotel no sirven desayuno. Además no vas a poder dormir, te va a despertar la chicharra. Y la mía va a sonar en cualquier momento.
-Sí ya lo sé.

Resignada, Jesy se levantó, dejando a Logan en libertad para irse, cosa que hizo luego de darle un tierno beso de despedida.

Sola en la enorme habitación, Jesy se miró en un espejo. Observó su pelo artificialmente enmarañado. Se llevó las manos a la cabeza pero ésta nunca sintió el tacto. En cambio, sus manos tocaron un casco tan rígido como invisible. Luego intentó tocarse el lóbulo de la oreja, sólo para encontrar la misma inconsistencia en las sensaciones.

Cuero cabelludo y orejas. Jesy deseó que esas dos partes del cuerpo hubieran podido recibir estímulos durante el sexo virtual como ocurría con casi todas las demás.

Decidió acostarse, cerrar lo ojos y quedarse dormida, hasta tanto Vinmersion comenzara a advertirle que era hora de volver al mundo real.

Momentos después, los auriculares de Jesy reprodujeron una suave campanada, seguida de una voz femenina igualmente suave. “Vinmersion le informa que su sesión deberá concluir en quince minutos”.

Jesy se desperezó, estirándose y bostezando. Un movimiento de su mano hizo aparecer en el aire un botón rotulado “Apagar”. Antes de presionarlo, echó un último vistazo de su imagen en el espejo, para quedarse con el recuerdo de ese cuerpo sin imperfecciones, modelado de acuerdo a sus preferencias. Resignada, presionó el botón y escuchó la voz de Vinmersion diciendo simplemente “hasta pronto”, tras lo cual todo se volvió negro.

Al quitarse el casco, se descubrió a sí misma sudorosa, con la boca seca y el cuerpo semihundido en una capa de espuma gelatinosa que se escurría lentamente por los tubos de reciclaje de la burbuja. “El mundo real apesta”, pensó.

Salió de la burbuja y ordenó en voz alta “Alex, preparame el baño por favor”. “Enseguida”, se escuchó decir al control inteligente del departamento.

Antes de sumergirse en la tina, acercó su rostro al espejo. Observó el lóbulo de su oreja izquierda. Metió sus dedos índice, anular y pulgar en su boca para humedecerlos, y los usó para apretarse ligeramente el lóbulo. Pero éste no sintió el contacto de los dedos.

Antes de sumergirse en la tina, acercó su rostro al espejo. Observó el lóbulo de su oreja izquierda. Metió sus dedos índice, anular y pulgar en su boca para humedecerlos, y los usó para apretar ligeramente el lóbulo. La caricia le produjo una leve satisfacción, la cual se transformó en placer cuando imaginó que sus dedos húmedos eran la lengua de Logan. Aunque ese placer fue interrumpido por un fuerte dejá-vú.

domingo, 22 de abril de 2018

Me dicen que no sea tan Fátima, y quien me lo dice es Joaquín Sabina

¿Sabina me habrá conocido y yo nunca me enteré? Por que algunas estrofas de su canción "Si no fueras tan" parecen escritas para mí. Pero no sólo parecen; en la letra me menciona por mi nombre... ¿Coincidencia? Quizás no...

Si no fueras tan Joaquín SabinaCopio la letra de la canción y marco algunas partes que me describen con bastante precisión:

Si no fueras tan guapa
si no me sacudieras por las solapas
del corazón

Si no fueras tan borde
si no te conocieran los cuatro acordes
de mi canción

Si no fueras tan lista
tan ángel de la guarda de los artistas
desesperados

Si no fueras tan tierna,
si no hubiera dormido entre tus piernas
crucificado,

Si no fueras tan loca, tan pena, tan todo
tan beso, tan duda
si no fueras tan seda, tan uva, tan miedo
tan sal, tan desnuda
si no fueras tan casa, tan nube, tan pingo
tan tango, tan blues...

Yo no estaría aquí
jugándome por ti
la vida a cara o cruz

Si no fueras tan... De esa manera
si no fueras tan... Enredadera
si no fueras tan... Perra faldera

Si no fueras tan... Como una fiera
si no fueras tan... Ni tan siquiera
si no fueras tan... Como cualquiera como eres tú

Si no fueras tan... Apasionada
si no fueras tan... Disparatada
si no fueras tan... Todo fachada

Si no fueras tan... Inocentada
si no fueras tan... Buena coartada
si no fueras tan... Corazonada como eres tú

Si no fueras tan boba,
si no te derritieras cuando te soba
cualquier fantoche

Si no fueras tan rara
si no se te notaran tanto en la cara
las malas noches

Si no fueras tan bruja,
tan marilyn, tan fátima, tan maruja
y tan encarnita

Si no fueras casada
si no tuviera dueño la mermelada
de tu boquita,

Si no fueras tan loca, tan pena, tan todo...

Yo no estaría aquí...

Si no fueras tan... Insoportable
si no fueras tan... Indispensable
si no fueras tan... Considerable como eres tú

Si no fueras tan... Imprevisible
si no fueras tan... Imprescindible
si no fueras tan... Irrepetible

Si no fueras tan... Susceptible
si no fueras tan... Indivisible
si no fueras tan... Incompatible como eres tú

Si no fueras tan de esa manera...

 

Historias desde el balcón Copyright © 2010 | Designed by: Compartidisimo