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martes, 1 de mayo de 2018

Abuela del siglo

Panchita, quiero que sepas que vas a tener la mejor abuela del mundo.

Todavía no naciste y ya hizo mucho por vos, y lo sigue haciendo. Con decirte que prácticamente te salvó la vida.

Tu mamá está enferma, Panchita. Los médicos querían internarla en un hospital, y tu abuela dijo terminantemente que no, por que internándose no se iba a curar; pero además, por que si la internaban, ponían en peligro tu vida.

Tu abuela discutió con todo el mundo, y al final logró evitar que internaran a tu mamá. Tu abuela protegió a tu mamá para que se cure. La cuidó muy bien para que nada la afectara. Así logró someter al demonio que tu mamá lleva adentro.

A veces ese demonio se despierta y quiere atacar de nuevo, pero ahí aparece tu super abuela y lo obliga a quedarse tranquilo de nuevo. En algún momento ese demonio se cansará y se irá para siempre. Ojalá eso pase antes de que nazcas.

Tu abuela debería dar clases de cómo ser abuela, y de cómo ser mamá. Para que todas las mamás y abuelas del mundo sean un poco más como ella.

Espero aprender sus lecciones, así puedo cuidarte tan bien como ella lo hace conmigo.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Recuperación

Quisiera decir que la historia de mi secuestro tuvo un final feliz, pero los días posteriores al rescate no fueron precisamente muy felices. Pensé que había logrado escapar de ese infierno, pero el infierno continúa. Todas las noches tengo pesadillas en las que siento que me asfixio. No puedo despertar de esas pesadillas debido a que necesito pastillas para dormir. Estoy atravesando un lento tratamiento psiquiátrico para ver si vuelvo a mi vida normal.

Tengo pánico de salir a la calle. Estoy viviendo en casa de mis padres y no voy a volver a mi depto.
No sé qué haré de aquí en más. No tengo planes. No sé qué haré con este blog. Ya no habrá más historias desde el balcón, por que ya no hay balcón.

No más fantasías sexuales, no más exhibicionismo, no más juegos de dominación, no más trabajo de modelaje. Era cierto que el mundo no estaba listo para mí.

Voy a seguir escribiendo y publicando aquí lo que se me cruce por la mente, por que me hace bien. Es una buena terapia, la recomiendo. Pero les advierto que muy probablemente se aburran leyéndome.

Sé que hay unos pocos que me entienden, me siguen y me brindan una amistad incondicional. Sepan que son enormemente importantes para mí, y por ustedes voy a hacer mi mayor esfuerzo por seguir volcando mi corazón en estas páginas. Los quiero, de verdad.

 

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