
> Puedo verte Fatima
Bien, ya me tutea y me llama por mi nombre. Lástima que en el colegio no le hayan enseñado a usar acentos ni signos de puntuación.
< Dale, voy a levantar la cortina
Me tomo un momento para pensar. Antes de levantar la cortina tengo que preparar el ambiente. Si voy a hacer un show, que sea uno bueno. Además este pibe ya me vio desnuda, ahora debería mostrarle algo diferente.
Enciendo el velador y apunto la luz hacia la ventana, como hice el día del pepino. Reviso mi ropero y mis cajones a ver qué me pongo. Ya sé: tanguita blanca con corazones (bien de “teen”), corpiño negro y encima una remera blanca y larga, que me llega hasta la mitad del culo. Sexy y casual.
Ahora sí, me acerco a la ventana y empiezo a levantar la cortina muy despacio, tan despacio como la bajé el día en que lo dejé al pibe con las ganas.
Con la cortina levantada, me quedo parada junto a mi ventana, mirando hacia la del vecino. No lo veo, está en la oscuridad total, pero confío en que esté mirando hacia acá.
Doy una vueltita sobre mí misma, despacio, para que me vea de todos lados. Mientras quedo de espaldas a la ventana, me levanto apenas la remera para que se asomen mis nalgas.
Llega un mensaje al skype. Me acerco a la compu para leerlo.